Publicado: 27 de Marzo de 2017

¿QUÉ ES LA OCLUSIÓN Y CÓMO SE DESARROLLA? Al nacer, los maxilares están separados. En modo alguno no existe una relación de ajuste entre ellos, por no haberse desarrollado aún la Oclusión, engranaje de los dientes o “mordida”. La erupción dentaria, es decir, la aparición de dientes a través de las encías, comienza a edades diferentes y puede tener una secuencia variable, como hemos visto. A medida van erupcionando los dientes temporales, también se desarrollan verticalmente los huesos maxilares. Cuando emergen los primeros molares de leche en la parte posterior, llega un momento en que los superiores se encuentran con los inferiores, entrando en contacto y estableciendo un engranaje que antes no existía: se ha logrado la Oclusión. A ese primer contacto entre molares temporales se le conoce como “primer levantamiento” oclusal. La Dentición Mixta se inicia hacia los 6 años con la erupción de los primeros molares permanentes superiores e inferiores. Estos molares permanentes, al contactar entre sí, como años antes lo habían hecho los temporales, determinan el “segundo levantamiento” de la oclusión. La erupción de estos primeros molares permanentes es de gran importancia, pues, además de ser piezas de­finitivas, sirven de guía para la colocación correcta de todas y cada una de las demás aún por salir. Por todo ello, su protección y debida conservación resulta fundamental, como puede deducirse de las ilustraciones. Los molares y caninos temporales guardan el espacio que, más adelante, ocuparán los caninos y premolares de­nitivos . Dado que el tamaño de los temporales es mayor que el de los permanentes aún por erupcionar, esta diferencia proporciona un espacio llamado “Espacio de deriva”, que puede ser aprovechado de manera terapeútica para solucionar problemas de espacio. ¡De ahí la importancia (y la necesidad ) de mantener sanos los primeros molares definitivos que erupcionan aproximadamente a los 6 años! Y también ¡de evitar la pérdida prematura de dientes temporales!

El DESARROLLO DE LA OCLUSIÓN es un período de suma transcendencia, tanto para el desarrollo de la oclusión normal como para el desarrollo incipiente de la maloclusión. POR ELLO RESULTA IMPRESCINDIBLE LA PRIMERA VISITA AL ORTODONCISTA APROXIMADAMENTE A LOS SEIS AÑOS DE EDAD, para asegurar que más adelante, a los doce, cuando hagan erupción los segundos molares permanentes, todos los dientes encajarán exactamente dónde y cómo deben. En la mayoría de los casos los molares permanentes, molares “de los seis años”, deberán mantenerse donde estén, sin permitir desplazarse hacia adelante, lo que a veces acontece por pérdida extemporánea de piezas temporales. De ocurrir así, estarían quitando parte del espacio que pertenece a los defi­nitivos para hacer erupción. Independientemente de que si permitimos que éstos se desplacen hacia delante, también alterarán la relación que deben mantener entre sí. La situación oclusal resulta aún más comprometida al darse la circunstancia de que en el maxilar superior el espacio disponible para el recambio dentario es menor que en el inferior, razón por la que especialmente los molares superiores deberán ser mantenidos en las posiciones que ocupan, sin permitir su desplazamiento. Este espacio llamado “de reserva o deriva” hay que mantenerlo a toda costa, especialmente cuando una arcada dentaria presenta un compromiso de espacio. Para conseguirlo, cuando se hubieren perdido piezas temporales, por unas razones u otras, será necesario colocar lo que se denomina “mantenedores de espacio“, para conservar el de las piezas dentarias de­finitivas. La INDICACIÓN DEL MANTENEDOR DE ESPACIO la proporciona el examen radiográfi­co y el estudio ortodóncico en dentición Mixta QUE DEBERÁ SER REALIZADO POR UN ORTODONCISTA CON FORMACIÓN ESPECÍFICA. Ante una situación dudosa siempre será mejor colocarlos y prevenir, ya que es un procedimiento extremadamente sencillo e inocuo, y las consecuencias derivadas de no colocarlos cuando están indicados son mucho peores. Los mantenedores de espacio deben controlarse periódicamente para observar el estado de erupción de las piezas permanentes. Cuando esto suceda, entonces será el momento de retirarlos.